jueves, 26 de marzo de 2026

LA "CALLE DE LOS COMERCIOS"

LA "CALLE DE LOS COMERCIOS"

Narración de Vicente Blanco Lorenzo

Copyright@2026PedroEmilioLópezCalvelo

El espacio vial comprendido entre las dos "plazas" más populares de Hervás [las conocidas desde 1984 como La Plaza (en el pasado simplemente Plaza, Plaza de Abastos -1859- o Plaza del General Sanjurjo -1936-)  y Plaza de la Corredera (en el pasado Plaza del Relator González -1879-, Plaza de los Capitanes Galán y García Hernández -1931- y Plaza del General Franco -1936-], es decir, la antiguamente conocida como Calle Larga y, desde 1879, como Calle del Relator González se configuró, durante buena parte del siglo XX, como el principal eje comercial del municipio

El crecimiento del núcleo urbano de Hervás en los últimos 40-50 años, expandiéndose más allá del espacio que podíamos considerar como "clásico" (los barrios de arriba y de abajo), y, más recientemente, los cambios en la forma de vida y de estructura comercial, con desarrollo de supermercados, centros comerciales fuera del municipio, comercio por internet, etc., han ido provocando una decadencia del espacio que fue durante mucho tiempo el centro comercial de Hervás que, en la actualidad, presenta una aspecto mucho más deshabitado y "desolado" que en el pasado.

En la Revista de Ferias y Fiestas de 2014, el señor Vicente Blanco Lorenzo publicó un interesante artículo en el que hacía un amplio recorrido por lo que fue esta zona comercial, haciendo un recordatorio ordenado de todos los comercios que existieron en esta zona.

Queremos rendir un homenaje al Sr. Vicente Blanco trasuntando su interesante colaboración en la Revista de Ferias y Fiestas para que pueda servir de conocimiento y recordatorio para aquellas generaciones que no conocieron la pujanza comercial de este espacio. Copiaremos el texto tal cual él lo escribió en dicha revista y, tan sólo, añadiremos diferentes anuncios de los comercios citados -de aquellos que hemos encontrado referencias-, aparecidos en las revistas de Ferias y Fiestas o en carteles taurinos antiguos.


COMERCIOS DE HERVÁS    -     Vicente Blanco Lorenzo

La actividad comercial en algunas localidades, Hervás entre ellas, cuando está concentrada en un espacio, cumple un importante papel desde el punto de vista de elemento estructurador de la vida cotidiana de la población y crea, además, un sentido de arraigo ya que tanto su historia como sus edificios y calles donde se realiza, así como sus usuarios, son únicos para los que viven en ese lugar. La llamada "Calle de los Comercios", con las dos plazas que se sitúan en sus extremos: La Plaza y La Corredera, responde claramente a esa definición.

La vida cotidiana, hasta no hace mucho tiempo, no se podía entender en Hervás sin pasar en algún momento del día por esta calle. En ella radicaban casi todas las tiendas y allí uno podía abastecerse de lo que necesitaba. De hecho, muy pocas cosas no se podían adquirir en esta calle y en las plaza anexas. Esta relación de establecimientos que voy a hacer, corresponde a los que había a finales de los años 50 del siglo pasado. De ellos, muy pocos se mantienen en la actualidad, la mayoría han cambiado de actividad o están cerrados. 

En la época que describo había en la Calle de los Comercios 36 locales abiertos al público con alguna actividad comercial, 4 de ellos bares-tabernas. Hoy son tan sólo 16 los establecimientos radicados en esta calle, 3 de los cuales son bares. Así pues, a día de hoy (recuérdese que el artículo es de 2014) tenemos 20 establecimientos menos, pero, sobre todo, son veinte familias con las que ya no nos relacionamos o no lo hacemos con la frecuencia que lo hacíamos en aquellos tiempos. 

Para mejor comprensión por parte del lector voy a proceder a enumerar los establecimientos ordenándolos según la acera en la que se encontraban, empezando a caminar desde La Corredera a La Plaza (según aparece en este mapa):

ACERA IZQUIERDA

El primer comercio, en la esquina del actual paso de cebra, era el llamado Comercio de La Viuda (1), con artículos de tejidos, paquetería y ferretería. Era éste un establecimiento con clientela muy abundante, ya que, en tiempos de postguerra, recibían y ponían a la venta géneros de difícil adquisición, lo que originaba largas colas en su puerta. 

Venía a continuación la Carnicería de Tío Primo -Prici- (2), quien fuera durante muchos años contratista de la plaza de toros de la localidad. En su puerta había unos bancos de madera donde se formaban corrillos y animadas tertulias.

Seguía la Pescadería de La Morala (3), que en aquel entonces recibía pescado dos veces a la semana. El pescado fresco era expuesto en cajas de madera con hielo en la puerta del establecimiento. Hoy, en ese lugar, hay un escaparate exposición de juguetes de la librería. 

En la siguiente puerta estaba la Zapatería del señor Benedicto (4), con venta de zapatos y taller de zapatero que compartía con su hijo Heraclio. Hoy ese local es la librería.

Más arriba, y ya dentro de la propia calle, estaba el Comercio de Pedro (5), de tejidos, confección y varios, que limitaba con la Fonda de la Señora Vivina (6), único establecimiento de alojamiento que había en el Hervás de la postguerra, famoso por su buena y abundante comida, así como por sus cuidadas habitaciones. Posteriormente, el establecimiento lo regentó el señor Pedro Regidor, natural de Baños de Montemayor, al que siguieron otros propietarios. 



Seguido a la Fonda se encontraba el Comercio de Los Cacereños (7), así llamado porque los primeros propietarios, los Sucesores de D. Víctor García, eran de Cáceres, aunque si nos remontamos un poco más en el tiempo encontramos que este establecimiento fue de los padres de D. Emilio González de Hervás, ilustre habitante de esta localidad que nació en esta vivienda, como así reza una placa colocada en la fachada de la misma. Este comercio se lo traspasaron a Sixto Blanco Neila, el cual sufrió un desprendimiento de retina que le provocó una ceguera que no le impedía saber, con total precisión, dónde estaban colocados todos los artículos de la tienda que vendíamos sus hijos Gonzalo y Vicente. Reconocía Sixto, de manera admirable, a todos los que entraban en la tienda charlando e interesándose por ellos. 

Pared con este comercio estaba la casa de D. Claudio, que guardaba allí su caballo. Daba la coincidencia que el propietario de la siguiente casa también se llamaba Claudio y regentaba una Carnicería (8), que posteriormente fue la Tienda de La Cocinera, con frutería y ultramarino. 

Un poco más arriba estaba El Esterero (9), donde vendían esteras y albardas fabricadas por don Moisés el Esterero. 

La puerta siguiente era el Ultramarino de los Sayones (10), que luego fue de Quinito y hoy es una pastelería. 

Por último, antes de llegar al cruce con la calle del Collado, estaba el Comercio de Los Muchachos (11), Pelayo, Germán y Juanito, de tejidos y ferretería y que antes de su cierre regentaban Faustino, Pablo y Quini. 

Llegados a este punto, hace la calle una curva hacia la derecha, donde se encontraba el Comercio de Aniceto, "El Chino" (12), con venta de todo tipo y variedad de artículos. 

A este comercio le seguía la churrería de las Peralejas (13), y, más allá, la de Teodoro, el Feo (14), siempre muy concurrida y especialmente animada en carnavales.

La Perfumería y Droguería de Quinti (15), un bar actualmente, era el siguiente establecimiento que, a su vez, limitaba con la primera Farmacia (16) de la localidad, regentada por Don Florián, y que luego regentó Don Santiago González. Este último, posteriormente, trasladó la farmacia a la acera derecha, más cerca de La Corredera. A la farmacia le seguía el Comercio de Demetrio Vega (17), ultramarino muy bien surtido y que, posteriormente, llevó D. Eugenio Pérez. 

Pasado el cruce con la calle Subida a la Iglesia venía la Taberna de D. Cirilo García (18), que también era ultramarino. Hoy ese local es la tienda de electrodomésticos de los hijos de D. Pedro Morales.

Ya cerca de La Plaza estaba el comercio de D. Antonio Gómez (19), que luego fue de Nieto y, por último, terminaba ese lado de la calle con una Herraduría (20), donde herraban las caballerías aprovechando la esquina de La Plaza. En este local está ahora la Carnicería de Carril -recordamos, una vez más, que el artículo se escribió en 2014-).

ACERA DERECHA

Desde La Corredera, el primer comercio que uno se encontraba en la acera derecha de esta calle era la Pescadería del Sr. Antonio (21), padre de Abilio que, junto a su mujer Chelo Sierra, mantuvieron muchos años el oficio de pescaderos, oficio que hoy continúan Manolo y Tere. Lindaba la pescadería con Casa Alderete (22), comercio de muebles en general, que vendía también radios, máquinas de coser, de escribir, etc. Ese fue el local adquirido por D. Emilio el médico y fue a ese local a donde se trasladó la Farmacia de D. Santiago González (23).


A continuación, estaba la tienda de Tías Franciscas, "Las Cacharreras" (24), comercio de amplio y variopinto surtido que vendía cazuelas, sartenes, objetos de limpieza, etc.; posteriormente, aquí pusieron la tienda José Luis del Arco y Sofi, cerrada recientemente por jubilación del titular. En esta misma casa vivió muchos años el escritor y vecino de Hervás, Víctor Chamorro y su mujer Tere.

Más arriba encontrábamos el Comercio de las Vítoras (25), que vendían obleas y toda la cacharrería imaginable.

Sigue la casa de Rosi, que se casó con D. Noé Duarte, practicante, que pasaba aquí su consulta, hombre de gran cultura y muy querido por todos los hervasenses.

Junto a esta casa estaba la Pastelería del Sr. Bernardino (26) y, más arriba, el Comercio de Publio Vega (27), ultramarino y alpargatería muy bien surtida que, posteriormente, regentaron su hijo Luis Vega junto a su mujer Vale.


La esquina con la calle Vedelejos la ocupaba la Carnicería de D. Eugenio Pondera (28). Girando la calle a la derecha, el primer local era la llamada "Escuela de los Cagones" (29), que estaba a cargo de la señora Candela, mujer admirable que realizó una encomiable labor enseñando las letras a muchos de los niños de aquella época.

Los alumnos y alumnas con la Sr. Candela (foto del fondo de Francisco Gil Navas, su biznieto)

Seguía la tienda de Tío José "El Sombrerero" (30), con venta de sombreros de todo tipo y otros artículos.

Venía luego, en un local hoy cerrado, la carnicería de D. Santos Gómez (31), y, más adelante, una tienda en la que se fabricaba chocolate de manera totalmente artesana: la tienda de Las Matamalas (32). Aquí puso, posteriormente, un comercio D. Eustaquio Fernández, ultramarino muy bien surtido.

Hace la calle un pequeño entrante donde D. Anacleto tuvo el depósito de Tabacalera (33); le seguía la Ferretería de Martín (34), siempre bien surtida y, tras ella, el Bar Norte (35) ocupaba los bajos de una casa de porte importante.

Terminaba la calle con la llamada Casa de los Carteros, donde se puso un ultramarino que regentaba D. Marino Colmenar (36).

LA CORREDERA

La plaza de La Corredera mantuvo durante años muchos locales con actividad comercial que, descritos en el sentido de las agujas del reloj, serían los siguientes:

En la esquina con la calle de los Comercios estaba la tienda del Sr. Antonio y la Sra. Eulalia (37), pescadería, ultramarino, frutería y venta de golosinas.

Seguía la casa en la que nació y vivió el que escribe y suscribe -Sr. Vicente Blanco-. En el local comercial, había una oficina de una aseguradora llamada La Preventiva (38), que lindaba con la tienda de Las Lorenzas (39), tres hermanas que vendían pan.

Viene luego el callejón del toril y, en la esquina estaba el Sr. Jaime (40), que tenía en el patio un mostrador donde se despachaba la leche junto a una droguería regentada por él mismo.


Ya debajo de los soportales estaba la churrería de Tía Prima (41), hoy una joyería y, seguido, la casa de Los Muchachos. 

Haciendo esquina estaba la llamada Casa de Exacciones, hoy Caja Duero, donde estaban los Policías Municipales y los Serenos por las noches.

A la vuelta estaba la casa de los hermanos Capitol y Sara y, más allá, la peluquería del Sr. Juanito (42), hombre muy popular en Hervás, que ejercía también como practicante y dentista, y estaba casado con Dª. María, la Comadrona

Cruzando la calle Matías Pérez Marcos se situaba la fontanería de D. Esteban Sierra (43) y, a continuación, la Escuela Dominical. Enfrente de esta vivía la Tía Bernardina y, por debajo, tenía la tienda D. Ángel Hernández (44), que lindaba con el Hotel García (45), al que seguía el bar de Blas y Tali (46).


Ya en los soportales estaba (y sigue estando) el Casino de la Amistad (47), al que seguía la carnicería de D. Ramón Mediante (48), local que luego acogió unos años las oficinas del Banco Central. Por debajo estaba la oficina de Telégrafos del Sr. Tito (49), que también vendía libros; con los años en esta local D. Antonio García puso el SPAR, primer autoservicio de la localidad.


Seguía la casa de Ángel "el Africano", que continuaba con el comercio de Julio Castro, de Plasencia, (50), tienda de tejidos que, posteriormente, fue una salchichería y, luego, la librería de D. Marciano Martín, fotógrafo y testigo con su cámara de buena parte de la historia de los hervasenses del siglo pasado.

El siguiente establecimiento público era la carnicería de Floro Neila (51), hoy regentada por uno de sus hijos 




El siguiente establecimiento público era la carnicería de Floro Neila (51), hoy regentada por uno de sus hijos y, un poco más adelante, tras la casa de D. Emilio el médico, al casa de D. Ventura Peña, en cuyo local de planta baja se han sucedido los negocios: Ultramarino Los Romeros, la Pastelería de Rufino y el Bar del Sr. Pastor (52) -hoy sigue habiendo una cafetería en ese local-. 


Continuaba el Bar del Cayo (53), encima del cual hubo una Fonda. Venía luego la casa de D. Vicente Castellano, donde se instaló la centralita y locutorio del Teléfono Público.

Más abajo, el Bar Columba (54) de D. Constancio Lumeras y en cuyo local su hija Puri abrió un comercio de confección junto al último local de ese tramo: la imprenta de Casa Ubaldo Gómez (55), que, con el tiempo, fue el Bar Universal y ahora es estanco.

Sólo nos queda cruzar de nuevo al otra lado, donde, haciendo esquina, estaba la Relojería (56) de D. Joaquín. Quién en este pueblo, vecino o forastero, que tenga una cierta edad, no ha quedado en alguna ocasión con alguien en "la esquina del relojero".

LA PLAZA:

De nuevo en La Plaza, el primer local por la izquierda era la herraduría ya comentada y que hoy es una carnicería y, en la misma época, estaba el taller de la modista Sra. Antonia (57).

A la derecha de la calle de Abajo había varias actividades comerciales: la peluquería de caballeros de Salomé (58), el taller zapatero de Toribín (59), el pintor Zoilo (60) y dos señoras seguidas que competían ofreciendo productos hortícolas de sus huertas y que llamábamos La Perrunilla (61) a una y La Virgen (62) a la otra. Haciendo esquina con la calle del Convento tenía la carnicería el "Tío Cantares" (63), y, en la otra acera, estaban la fontanería de D. Jerónimo Pérez (64), la taberna del Manchego (65) y la frutería de unas señoras que llamábamos "Las Relojeras" (66), donde hoy hay una casa rural.

Haciendo recuento y memoria, teníamos un total de 66 establecimientos comerciales en una calle de unos 200 metros de larga y dos plazas. Ni el mejor Centro Comercial de la actualidad tiene una densidad tan elevada de negocios por metro cuadrado. 

Además, a ese listado había que añadir los puestos del mercadillo de frutas, hortalizas y demás productos de las huertas de Hervás, que se instalaba en los soportales diariamente. El género se colocaba en unas mesas plegables de color verde que se alquilaban en la Administración de Policía. Habituales eran el Tío Chatín (hombre que estuvo en las guerras de Cuba y en la de Filipinas), la señora Flora (la "Muñana"), la Virgen, la Tenquera, etc. 

La vida social discurría entre compras y recados que se realizaban en esta calles y plazas. En La Plaza reinaba siempre una gran animación de "gente del campo", que acudían a herrar las caballerías en la herraduría que allí había. En La Plaza era digno de ver y escuchar a los serenos, allí se juntaban a las diez de la noche y cantaban uno tras otro: "Ave María Purísima: las diez y sereno" (o nublado, o lloviendo); posteriormente se repartían, con el chuzo en la mano, por los distintos barrios  de la localidad cantando hasta el amanecer las horas en punto y cómo estaba la atmósfera, para información del vecindario.

En La Corredera se hacían los bailes y verbenas, tan animadas que se extendían a la plaza del Casino, dada la cantidad de gente que se congregaba. En el descanso de los músicos, D. Emilio Bastos era el encargado de encender las ruedas de fuegos artificiales que nos dejaba a todos/as impresionados.

Eran, en definitiva, otros tiempos que uno recuerda con cariño, recuerdos entrañables de aquellos comercios y locales, pero, sobre todo, de las personas que los regentaban, que no son fáciles de olvidar ya que forman parte de mi historia vital. Memorias de vivencias cotidianas en las plazas y calles donde latía la población y que hoy ya no tienen aquella vitalidad. 

El núcleo urbano del pueblo se ha extendido y los medios de transporte y autovía permiten a los vecinos desplazarse a centros comerciales de ciudades próximas donde, al final, se va a hacer lo mismo que antes hacíamos en nuestro "Centro Comercial de la Calle de los Comercios".

Vicente Blanco Lorenzo

                                              ---------

Algunas fotografías antiguas de las calles y plazas citadas en este trabajo: 

(facebook: Hervasenses, Hervás para el recuerdo: Imágenes de una Villa, Ex-Alumnas/os Colegio Stmo. Cristo de la Salud, Hervás es más, etc. y Jerónimo Muñoz. Fotógrafo extremeño. Ediciones del Ambroz, 2010).  

-Curiosamente, revisando una cantidad importante de fotografías antiguas Hervás, de fondos propios y de distintos grupos de facebook, hemos encontrado muy pocas fotografías de Hervás en la que pueda apreciarse la actividad comercial que se desarrolló en las calles indicadas en esta entrada de Trasuntos de Hervás II-.







 DERECHOS: El texto de esta entrada está extraído, íntegramente, de:

     - Blanco Lorenzo, Vicente: Comercios de Hervás.    Revista de Ferias y Fiestas de Hervás, 2014. Ayuntamiento de Hervás (páginas 17-21).
La propiedad intelectual de dicho texto pertenece, por tanto, al autor del artículo Vicente Blanco Lorenzo, por lo que las reproducciones totales o parciales posteriores del texto deben atribuirse a dicho autor.

jueves, 26 de febrero de 2026

FUNDACIÓN ASENSIO NEILA: 1947 CINCUENTA ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE SU FUNDADOR

FUNDACIÓN ASENSIO NEILA, 1947:

50 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE SU FUNDADOR

Copyright © 2026 Pedro Emilio López Calvelo


Ya hemos comentado en alguna otra ocasión como, en ocasiones, la suerte se "alía" con el investigador proporcionándole, en el transcurso de la búsqueda de documentos históricos, datos e informaciones de un tema que, en principio, este investigador desconocía y no estaba, inicialmente, en su objetivo de búsqueda. Es el caso del tema de la actual entrada de este blog histórico: la celebración, en Hervás, del 50 aniversario del fallecimiento de D. Antonio Asensio Neila, hervasense notable, con calle principal en la localidad, y fundador de la oficialmente aún existente Fundación Asensio Neila.

No es habitual, por otra parte, que un pueblo "celebre" con un acto de homenaje el cincuentenario del fallecimiento de uno de sus habitantes; sin embargo, Hervás celebró, con un importante homenaje, el 50 aniversario de la muerte de D. Antonio Asensio Neila, tal como relató el periódico Extremadura del día 18 de octubre de 1947.

A comentar la vida y hechos de D. Antonio Bernardo Asensio Neila -según el acta de bautismo-, nacido el 13 de junio de 1814 y fallecido el 27 de septiembre de 1897 y a narrar el origen de la Fundación Asensio Neila ya dedicamos una entrada de este blog en octubre de 2019, que puede consultarse pinchado aquí. También dedicamos otra entrada del blog, en diciembre de 2021, a contar las circunstancias que llevaron a que el Ayuntamiento de Hervás pusiera, en 1921, el nombre de Asensio Neila a una de las principales calles del municipio (junto con otras calles más: para consultar esta otra entrada pinchar aquí).


Tal como indicamos, y por hacer un brevísimo resumen de su vida -que puede ampliarse consultando las entradas mencionadas-, Antonio B. Asensio Neila nació en Hervás el 13 de junio de 1814, en una familia de la burguesía hervasense, y llegó a ser alcalde de Hervás tras la Revolución de septiembre de 1868 y durante el periodo monárquico de Amadeo de Saboya. Fue, también, Presidente de la Diputación Provincial de Cáceres. Pero, lo que nos interesa hoy es que, en un altruista gesto, fundó, con parte de su patrimonio, la Fundación Asensio Neila por la que se proporcionaron becas para estudiantes de varios pueblos de la comarca, que pudieron realizar estudios fuera de sus localidades de origen y que, sin duda, cambió sus vidas.

La casualidad ha querido que, en fechas recientes, hayamos encontrado un ejemplar del periódico Extremadura, con fecha de 18 de octubre de 1947, que dedica un amplio informe a narrar los actos desarrollados en Hervás en el cincuentenario de la muerte de Asensio Neila que  coincidieron, además, con el treinta aniversario de la puesta en funcionamiento de la Fundación Asensio Neila. A contar estos actos desarrollados en Hervás, promovidos por aquellos que habían sido becarios de la fundación, es, por tanto, a lo que dedicaremos esta entrada.




"El día 27 de septiembre de 1897 moría santamente en la villa de Hervás, ungida de verdes prados y azules lejanías, el venerable, patricio y caballero cristiano, excelentísimo señor D. Antonio Asensio Neila [...].

El señor Neila había sido un rico neto en el sentido evangélico del vocablo. Rico en denarios, más rico todavía en virtud. Ciertamente, que una y otros le habían acercado a Dios. Y como quien está cerca del Altísimo produce obras de belleza y amor inefable, el señor Neila quedaba instituida al morir una Fundación de tipo Benéfico-docente, con capital de 523.900 pesetas, con cuya renta y producto habían de cubrirse los gastos de educación y estudios de ´cinco Becas´, para cinco huérfanos necesitados procedentes de familias naturales de los cinco pueblos siguientes: Hervás, Guijo de Granadilla, Oliva de Plasencia, Galisteo y Zarza de Granadilla.

¡¡Inmensa semilla de asistencia social en las generaciones futuras quedaba encerrada en los infolios protocolares de la Institución neliana!!" ¹.

El citado artículo nos permite conocer, además de los actos de homenaje que se desarrollaron en Hervás entre los días 4 y 5 de octubre de dicho 1947, cómo se organizaba y regía la Fundación Asensio Neila, los miembros de su comisión rectora (Patronato y Juez Protector) en esa fecha y el nombre de todos los becarios que habían sido favorecidos por la Fundación desde sus orígenes hasta 1947.

Debemos indicar que, aunque Antonio Asensio Neila había fallecido en 1897, la creación de la Fundación Asensio Neila había sido dictaminada en el testamento que Asensio Neila otorgó el 18 de noviembre de 1895 ante el notario de Madrid D. Manuel de las Heras y Martínez. En este testamento se indicaba que la heredera usufructuaria de los bienes de Asensio Neila sería su mujer, Dª. Claudia Peña, y que sería al fallecer ésta, con todos los bienes y efectos que serían vendidos y reducidos a dinero en especie, cuando empezaría a funcionar la Fundación Asensio Neila. Claudia Peña falleció el 4 de octubre de 1909. A partir de ese momento, los albaceas testamentarios desarrollaron los mecanismos para constituir legalmente la Fundación, Fundación Asensio Neila que, debido a la lentitud burocrática -suponemos-, fue formalmente aprobada por Real Orden de 23 de octubre 1916 y empezó a funcionar en 1917.


El artículo de prensa en el que estamos basando este trabajo indica que el capital fundacional ascendió a 523.900 pesetas de 1917, sin duda, un capital elevado. Es difícil hacer una conversión debido a cambio de moneda, la inflación, etc., pero, consultada la inteligencia artificial, nos da una valor variable entre 400.000-600.000 euros actuales. Como decimos, un importante capital que debía ser invertido para "facilitar pensiones y recursos a jóvenes pobres y con preferencia huérfanos de padre y madre nacidos y bautizados en Hervás, Zarza de Granadilla, Guijo de Granadilla, Oliva de Plasencia y Galisteo, para que puedan estudiar todo lo necesario desde el primer año de Filosofía hasta terminar con el grado de Licenciado, la carrera o facultad que deseen seguir, bien sea la de Derecho, Medicina, Ciencias, Filosofía y Letras, Farmacia, Teología o bien para seguir la carrera militar o de la Armada o de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, de Minas, de Montes y Agrónomos, o bien para dedicarse a otras profesiones igualmente útiles y decorosas, como el Profesorado de primera enseñanza, Telegrafistas, Capataces de cultivo, Ayudantes de Ingenieros, Sobrestantes, carrera Consular, Delineantes, Peritos Mercantiles, Pintura, Música, Escultura, Arquitectura...". "No solamente los varones sino las hembras, en quienes concurran las circunstancias de pobreza y orfandad, podrán disfrutar de los beneficios de esta fundación para el efecto de seguir la carrera de Maestras de Instrucción Primaria o las Artes liberales, si la que hubiese de ser agraciada demostrase para éstas vocación o aptitudes extraordinarias a juicio de los Patronos y del Juez Protector" ²

La Fundación Asensio Neila debía funcionar, según las cláusulas testamentarias del fundador, bajo los auspicios de un Patronato, con sede en Hervás. Estos patronos, además de gestionar los fondos, eran los encargados de proponer, tras convocatoria en cada uno de los pueblos cada vez que había una beca libre -se otorgaban a la vez cinco becas, una por pueblo-, los posibles usufructuarios/as, siempre tras valorar las cualidades de los solicitantes y su conformidad con los estatutos de la Fundación.

El Patronato debía estar formado por:
- El Obispo de la Diócesis de Plasencia.
- Dos parientes del fundador (A. Asensio Neila) o de su esposa (Claudia Peña).
- Dos vocales representantes de los Mayores Contribuyentes de Hervás.
- El Juez de Instancia de Hervás.
- El Alcalde de Hervás, que solía actuar como Secretario del Patronato.

Ajeno a este Patronato, existía un Juez Protector, autoridad máxima que, según testamento de Asensio Neila, debía ser un ex-Ministro, preferentemente de la cartera de Justicia. 
La labor de este Juez era complementada con un Secretario de Protectorado.

En 1947, el Patronato estaba formado por las siguientes personas, según el artículo de prensa: 
- Excmo. y Rvmo. Sr. Obispo de Plasencia: Dr. Juan Pedro Zarranz y Pueyo.
- Parientes de los fundadores: D. Ángel Martín Peña (presbítero) y D. Luis Peña Rubio.
- Representantes de Mayores Contribuyentes: D. Eduardo Cid y D. Antonio Fournón Ponce.
- Juez de Instrucción (suplente): D. Rafael Rosellón Andrada.
- Alcalde de Hervás: D. Eduardo Cortés (secretario en funciones del Patronato).

El Juez Protector era el Excmo. Sr. D. Esteban Bilbao, ex-ministro de Justicia y Presidente de las Cortes Españolas en 1947.
Como Secretario del Protectorado actuaba: Ilmo. Sr. D. Tomás Mironés, ingeniero.


Probablemente, como forma de hacer notar el buen funcionamiento de la Fundación Asensio Neila en cuanto al éxito profesional de los becarios, se nos hace una relación de antiguos y actuales becarios, indicando su lugar de procedencia y su profesión o estudios:

Antiguos becarios:
- D. Daniel Sánchez (Guijo de Granadilla): médico del hospital Gómez Ulla de Tetuán.
- Ilmo. Sr. Rafael Valencia Pastor (Zarza de Granadilla): Arcediano de la S.I.C. de Coria y Secretario de Cámara y Gobierno del Obispado.
- D. Julián Macías Gorrón (Oliva de Plasencia): médico en Hornachos.
- D. Vicente Pereira Villar (Galisteo): veterinario en Galisteo.
- Srta. Luisa López Lumeras (Hervás): profesora de Música y misionera religiosa en Méjico.
- D. José Bruno Rodríguez (Hervás): maestro nacional el Lagunilla.
- Srta. Mª. Isabel Sánchez Mata Comendador (Hervás): maestra y Josefina Trinitaria.
- Srta. Mª. Ana Benito Herrero (Zarza de Granadilla): maestra nacional.
- Srta. Margarita Gutiérrez Chorro (Oliva de Plasencia): maestra nacional.
- D. Faustino Cáceres Iglesias (Guijo de Granadilla): funcionario público.
- Srta. Felícitas Pitu Hernández (Galisteo): bachiller.

Becarios actuales (1947):
- D. Buenaventura Peña Álvarez (Hervás): estudiante universitario.
- Srta. Eulalia García Blanco (Guijo de Granadilla): estudiante de bachillerato.
- Srta. Margarita Gómez Serradilla (Oliva de Plasencia): estudiante de bachillerato.
- D. Lisardo Amador Martín Mora (Galisteo): estudiante.

Los actos de homenaje a Antonio Asensio Neila descritos se desarrollaron durante los días 4 y 5 de octubre.


Los actos del día 4 se desarrollaron en el Cine-Teatro Juventud y consistieron en lo que el periódico denomina como una velada necrológica, dedicada a exaltar la memoria del fundador de la Fundación. A esta velada necrológica asistió el Secretario del Protectorado en representación del Juez Protector (que no pudo acudir) y todo el Patronato de la fundación; el Gobernador Civil delegó su representación en el Subjefe Provincial del Movimiento (Sr. González Toril). A todas estas se sumarían las autoridades locales, personalidades de la villa y otros pueblos y el pueblo en general.

En representación de los becarios intervino, en primer lugar, Mª. Ana Benito que calificó a Antonio Asensio Neila como "perfecto caballero" y "héroe de la caridad". Alabó que decidiera destinar sus capitales a la fundación "asegurando a los huérfanos de su provincia y porvenir ventajoso"; "obsequió con ellas (se refiere a las becas) a muchos jovencitos de ambos sexos, que hoy tienen una sólida instrucción, que poseen distintos títulos académicos y que en múltiples esferas de la sociedad proclaman las virtudes del noble Fundador y exaltan su caridad [...]"; "perdura entre nosotros su recuerdo y mostramos al mundo que no somos ingratos a tantos beneficios". Añadió un agradecimiento a los miembros del Patronato y al Juez Protector.

Después intervino otra antigua becaria, Margarita Gutiérrez Chorro, que leyó una poesía que había compuesto en elogio a la figura y obra de Asensio Neila: 


Tras estas intervenciones tomó la palabra el Arcediano de la catedral de Coria y, también, antiguo becario, Rafael Valencia Pastor para honrar la memoria del "varón preclaro, bienhechor insigne y excelentísimo señor Antonio Asensio Neila". Citó este señor a otros hijos ilustres de Hervás: Víctor Rodríguez, militar laureado; Fernando Rubio, industrial creador de riqueza; José Barbero, sacerdote modelo y cofundador de la Escuela Dominical de Hervás; Telesforo Pérez, filántropo que donó el edificio donde se asentó el colegio de Josefinas Trinitarias; pero, especialmente, destacó la figura de Asensio Neila "gran señor de la caridad que deja su capital para una fundación  benéfico-docente para que los hijos de las familias no pudientes, pero capacitados, puedan cursar estudios y amplificar la vida con el cultivo de la ciencia". 

Por último, el Secretario del Protectorado, D. Tomás Mironés, agradeció el homenaje organizado por los becarios de la Fundación y levantó la sesión de la velada necrológica.

Al día siguiente, 5 de octubre de 1947, el periódico nos informa que se celebraron funerales por el descanso del alma de Asensio Neila en la iglesia de Santa María, oficiados por el mismo Rafael Valencia Pastor.
Tras la misa, todos los becarios, autoridades y población de Hervás se dirigieron al cementerio municipal donde se descubrió una lápida en honor de Asensio Neila dedicada por los becarios de la Fundación -lápida que no se conserva en la actualidad- y se rezó un último responso:


Finalmente, el periódico nos informa que los miembros del Patronato y las autoridades locales realizaron una reunión en la que se acordó, por parte de las autoridades del Ayuntamiento de Hervás, dar el nombre de Antonio Asensio Neila al Grupo Escolar que, en aquellos momentos, se estaba construyendo en la plaza de González Fiori, a continuación de la calle ya nominada como Asensio Neila. Debemos indicar que el nombre de Antonio Asensio Neila fue el primero que se barajó para dar nombre al grupo escolar de Hervás, pero en 1950, sin haber sido aprobado este nombre, se propuso un segundo nombre: el de Antonio Rueda Sánchez-Malo, que era Gobernador Civil de Cáceres en ese momento; finalmente, tras la renuncia de este señor a que se pusiera su nombre a las escuelas, se aprobó el que sería nombre definitivo: Santísimo Cristo de la Salud 
³. 

"HONRADOS QUEDAN LOS PUEBLOS Y LOS HOMBRES QUE ASÍ SABEN HONRAR A LOS PAISANOS EMINENTES"
(frase del periódico Extremadura del día 14 de octubre de 1947).

Hasta aquí la crónica de este desconocido acto que se desarrolló en Hervás hace casi 80 años. La Fundación Antonio Asensio Neila, una fundación notable y con importante actividad, como se deduce de lo que hemos narrado en las dos entradas que le hemos dedicado, es muy desconocida por los hervasenses actuales; por ello, creemos, es importante reivindicarla y ponerla de manifiesto como parte importante de la historia de Hervás y la comarca en el siglo XX. 

La Fundación siguió desarrollando su actividad hasta los años 60-70 del siglo XX cuando, suponemos, se acabaron los fondos que hacían posible su funcionamiento. Pero, si se consulta el registro de fundaciones de la Junta de Extremadura, al menos hasta 2022, aún aparece inscrita (con el nº 176 de las 193 inscritas en dicho registro).


NOTAS:

¹ La mayor parte de las citas de esta entrada, salvo que se indique otra localización, corresponden al amplio artículo situado en la página nº 3 del periódico Extremadura del día 18 de octubre de 1947).
² Archivo Municipal de Hervás. Copia de las cláusulas del testamento otorgado por el Excmo. Sr. D. Antonio Martín Asensio y Neila, referentes a la Fundación para estudios de jóvenes huérfanos y pobres. Leg. 619, cap.12.
³ López Calvelo, Pedro E. (2008): Construcción y denominación del grupo escolar "Santísimo Cristo de la Salud". Revista de Ferias y Fiestas, 2008. Ayuntamiento de Hervás.

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