jueves, 24 de septiembre de 2026

1926 - HERVÁS: TERRITORIO DE DESTIERRO… HACE JUSTO UN SIGLO

1926 - HERVÁS: TERRITORIO DE DESTIERRO

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Como ya hemos hecho en algunas otras ocasiones, en esta entrada narraremos una de esas historias que ocurren y que no tienen un gran significado en el transcurso de la vida de los habitantes de los territorios en los que tiene lugar, en este caso de Hervás. Y como en otras ocasiones, debemos que advertir que las noticias que tenemos sobre el tema al que dedicamos la entrada son muy escasas, en realidad casi sólo son indicios. Pero se trata de una historia que hemos conocido hace muy poco y que nos ha resultado sumamente curiosa y, por ello, queremos compartirla.

Hervás en 1926 fue el lugar asignado para que un militar español “sufriera” la pena de destierro durante un tiempo que, realmente, desconocemos -debieron ser sólo una cuantas semanas-. Intentaremos acercarnos al militar que compartió territorio con los hervasenses de 1926 y a las causas que motivaron que fuera desterrado a nuestro pueblo. Este militar tenía por nombre Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo y era teniente del cuerpo de Artillería.

Pero no está resultando fácil reconstruir la biografía de Juan Méndez Vigo, el militar desterrado en Hervás en 1926…. Aun así algunos datos hemos ido encontrando.

Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo nació en Madrid en 1899 en el seno de una conocida familia de gran tradición militar y en la que no faltaron diplomáticos y políticos. Era hijo del también militar Juan Méndez de Vigo Méndez de Vigo Osorio y Oraa (1863-1924) y de Mª de la Concepción Méndez de Vigo y Rodríguez Toro (1863-1957). La duplicidad de apellidos en esta familia puede apreciarse en su árbol genealógico debido, seguramente, a los matrimonios endogámicos entre primos, cosa que no era infrecuente en familias importantes y de estirpe aristocrática en el pasado, con el fin de que los patrimonios heredados quedaran dentro de la familia.

Por los datos encontrados, Juan Méndez Vigo desarrolló una carrera militar en el cuerpo de Artillería y en la que llegó a alcanzar el rango de Teniente Coronel. Pero en 1926, cuando ocurrió el hecho que nos ocupa, Juan Méndez Vigo era Teniente de Artillería.

Para entender las circunstancias que trajeron como desterrado en Hervás a este militar hay que tener en cuenta hechos ocurridos en el seno del ejército español en 1926… y, aunque sean hechos históricos poco conocidos (no se suelen estudiar en los años de ESO-Bachillerato) sí que tuvieron una repercusión importante a la larga que condicionó, quizá, parte destacada de la historia de nuestro país en el siglo XX.

Soldados del cuerpo de Artillería
Fuente: Tesoros del Ayer

El hecho al que nos referimos fue un grave conflicto político que tuvo lugar en 1926 entre el Cuerpo de Artillería y el gobierno de la dictadura de Miguel Primo de Rivera. Al parecer, era la costumbre, asumida por los militares que ingresaban en el cuerpo de Artillería, de que los ascensos en dicho cuerpo se producían por estricta antigüedad, de manera que los ascensos se iban produciendo a medida que el militar iba perteneciendo año tras año al mencionado cuerpo (era la llamada “Escala Cerrada”). Pero Miguel Primo de Rivera, que había combatido y dirigido las operaciones militares que acabaron con el triunfo en la Guerra de Marruecos, y quizá influido por las peticiones de los denominados “militares africanistas” (no se nos olvide el importante papel que desarrollarán estos militares africanistas -y entre ellos el general Francisco Franco- en el intento fallido de golpe de estado de 1936 que desencadenó la Guerra Civil -1936-1936- y, como consecuencia de ésta, la dictadura encabezada por Francisco Franco hasta 1975) decidió cambiar el sistema de ascensos en ese cuerpo de Artillería e imponer los ascensos por méritos de guerra (que favorecía, lógicamente, a los militares que combatieron en la Guerra de Marruecos frente a los que habían permanecido destinados en cuarteles de la Península). Los militares del cuerpo de Artillería consideraron esta circunstancia como un atentado hacia sus derechos y ordenanzas.

El dictador Primo de Rivera en 1926

Los oficiales del cuerpo de Artillería, en el que estaba incluido nuestro protagonista Juan Méndez Vigo, se plantaron en bloque provocando una rebelión dentro del cuerpo (se declararon en asamblea permanente en la Academia de Artillería de Segovia y otros regimientos). Incluso algunos sectores del cuerpo apoyaron el intento de golpe de estado conocido como la “Sanjuanada” -junio 1926-, promovido por militares descontentos que intentaron derrocar a Primo de Rivera.

 
Academia de Artillería - Segovia

Como el tema, con esta rebelión, se complicó, Primo de Rivera declaró el Estado de Guerra en todo el país el día 5 de septiembre de 1926 (estado de guerra que fue suspendido pocos días después, el día 9) y promovió un decreto por el que se disolvía dicho Cuerpo de Artillería, suspendiendo de empleo y sueldo a todos los oficiales que lo integraban. Y para evitar complicaciones posteriores y, de alguna manera, descabezar la protesta, Primo de Rivera confinó y desterró a una importante cantidad de jefes y oficiales a pueblos aislados de la Península… y aquí es donde entra en juego el pueblo de Hervás como destino de destierro del mencionado Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo.

A pesar de que hemos estado buscando por hemerotecas una relación con nombres de los oficiales del cuerpo de artillería desterrados y los lugares de destierro, no la hemos encontrado, por lo que, para acreditar el destierro de Menéndez Vigo en Hervás, debemos apoyarnos en los pocos documentos de archivo encontrados.

El primer documento encontrado aún no corresponde con el destierro de Méndez Vigo, sino con la declaración del Estado de Guerra. El alférez de la línea de puesto de la Guardia Civil de Hervás hace un escrito fechado el 6 de septiembre y dirigido al alcalde de Hervás en el que le notifica esta declaración:

“En el día de ayer recibió el oficial que suscribe un telegrama emanado del Excmo. Señor Ministro de la Gobernación en el que me participaba que en citada fecha de ayer el Gobierno de S. M. había acordado el estado de Guerra en toda España y con el fin de que no se alegue ignorancia por los vecinos de esta villa si alguno incurriera en responsabilidad, ruego a V. disponga que por el voz pública se publique el bando correspondiente en el sentido indicado”.

Como se puede apreciar, se trata tan sólo de un documento enunciativo que debió enviarse a todos los municipios para su conocimiento por parte de las autoridades locales y la toma de medidas correspondientes.

Pero esta declaración del Estado de Guerra en el país puede apreciarse también en las noticias de prensa recogida en las hemerotecas de la época:



Los siguientes documentos, ya referidos a nuestro desterrado -suponemos que en el periodo intermedio entre este documento y el anterior se llevaron a cabo los consejos de guerra en las distintas regiones militares y el dictamen de las sanciones que se consideraron sobre los oficiales del cuerpo de artillería (se llegó a condenar a muerte al coronel director de la Academia de Segovia y se le indultó y conmutó la pena, casi de inmediato, por la de cadena perpetua)- están encadenados. El día 17 de septiembre se recibió en el Ayuntamiento de Hervás una ficha con sello del Ministerio de la Gobernación que contenía pocos datos de Juan Méndez Vigo en la que se indicaba que estaba desterrado gubernativamente en Hervás hasta nueva orden “debiendo ser vigilado por la Guardia Civil en el lugar de su obligada residencia que no podrá abandonar sin la debida autorización” ¹. 

La ficha había sido enviada desde el Gobierno Civil de Cáceres al Alcalde de Hervás el día 22 con un escrito que indicaba así:

“Adjunto remito a V. el duplicado de la papeleta de don Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo, que pasa desterrado a ese pueblo para que sea vigilado tanto por V. como por la Guardia Civil en la demarcación y que no podrá abandonar sin debida autorización su residencia, guardándole, sin embargo, las consideraciones debidas. De esta comunicación se servirá acusarme el oportuno recibo. Dios guarde a V.M. Cáceres, 22 septiembre 1926” (hay anotación a máquina:  “24 septiembre 1926. Acusado recibo”) ¹.

Los siguientes documentos recibidos en el Ayuntamiento de Hervás sobre este asunto fueron sendos telegramas dirigidos al Alcalde de Hervás en los días 23 y 24 de septiembre:

- El primero de ellos procedía de la Dirección General de Seguridad e indicaba que “Por acuerdo Gobierno ha sido desterrado a esa Juan Méndez Vigo, el que no podrá salir de dicha localidad sin autorización Gobierno quedando vigilado por Guardia Civil dándome cuenta de su llegada” ¹.

- El segundo procedía del Gobernador Civil y decía: “Sírvase comunicar inmediatamente llegada desterrado en esa localidad” ¹.

Sabemos que Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo llegó a Hervás a cumplir su destierro el día 25 de septiembre, ya que en los bajos de la ficha anteriormente citada del día 17 el Secretario del Ayuntamiento de Hervás -Pedro Sánchez- hizo una anotación a máquina: “Presentado el día de hoy a las 12,30 en esta Alcaldía el individuo a quien se refiere el presente, habiendo dado cuenta de ello al Excmo. Sr. Director General de Seguridad y Excmo. Señor Gobernador Civil de esta provincia por telégrafo. Hervás a 25 de septiembre de 1926” ¹.

Esta es, entonces, toda la documentación relativa al destino de destierro de Juan Méndez Vigo, que llegó a Hervás el 25 de septiembre de 1926, hace ahora un siglo justo.

¿Qué hizo Juan Méndez Vigo en Hervás durante el tiempo de su destierro?. Difícil saberlo con exactitud. Lo que podemos conocer es que cuando de daba esta circunstancia de destierro de un militar en una población alejada de su residencia habitual su vida cotidiana quedaba regulada por el Código de Justicia Militar y las instrucciones eran emitidas por instancias regionales superiores y, en último caso, del puesto de la Guardia Civil de la localidad (en caso de que este puesto existiera). Como se ha podido apreciar, no estaba contemplado en ingreso del desterrado en prisión cerrada, sino que debía mantenerse en una libertad vigilada y territorialmente acotada.

Al parecer, sus gastos, tanto de alojamiento como de manutención, no quedaban cubiertos por el estamento militar sino que debía costearlos por su cuenta, alojándose en una fonda o posada (en la Fonda Vivina o en el Parador de San Antonio) o alquilando una vivienda. Podía realizar paseos por la zona del Robledo alto (eje San Antón-Nápoles) o por el castañar Gallego y los alrededores de San Andrés,… ; podía acudir a cafés, bares y tabernas (por ejemplo al Círculo La Amistad, al Café Artesano o al Bar Oliva), recibir visitas, leer la prensa o libros o quizá pudo ver alguna película en el salón de Heraclio Herrero… pero tenía estrictamente prohibido, como ha podido comprobarse por la documentación recibida por el Alcalde, salir del término municipal y, al parecer, tampoco podía entablar contactos con círculos políticos o con sociedades secretas (que, suponemos, en Hervás no existían).

Entre sus obligaciones diarias también estarían la de acreditar su presencia en el pueblo y cumplir las limitaciones que se le habían impuesto, por ello, seguramente, debería acudir diariamente -o con la periodicidad que le indicaran las autoridades- al puesto de la Guardia Civil a firmar en un libro de registro para demostrar que no se había fugado. Otra de sus obligaciones sería la de comunicar la dirección en la que pernoctaba (como hemos dicho una pensión o vivienda que él debía costear) que, en general, no podría cambiar sin la autorización pertinente; seguramente, puesto que tenía libertad de movimientos dentro del término municipal, también le fijarían un horario nocturno obligatorio (el cumplimiento de un toque de queda) y, como se ha dicho, tendría prohibido acudir a reuniones públicas, mítines, manifestaciones, etc… y este sería su día a día durante el tiempo de permanencia en Hervás.

Ya sólo nos quedaría saber cuánto tiempo estuvo desterrado en Hervás Juan Méndez Vigo. No lo podemos saber con total seguridad. Todavía se conserva en el Archivo Municipal un documento más relativo al caso, un telegrama dirigido al Alcalde de Hervás por el Gobernador Civil sin fecha clara, pero que parece que se emitió un día 18 a las 11,40 de la mañana, sin aclaración del mes; en este telegrama se indicaba brevemente: “Diga a Teniente Artillería D. Juan Méndez Vigo queda levantado destierro que sufre en esa” ¹.

Es el último documento que tenemos relativo al destierro en Hervás del Teniente de Artillería Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo: el levantamiento de su pena de destierro. Pensamos que el telegrama debió ser remitido en el mes de octubre de ese 1926 o, a lo sumo, en el mes de noviembre, por lo que su estancia en Hervás se reduciría a poco menos de un mes o, a lo sumo, algo menos de dos meses. Con ello finalizaría, suponemos, la relación de Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo con Hervás.

Por Decreto de 17 de noviembre de ese año se dictaron normas para el reingreso de los Artilleros al servicio activo; nuestro Juan Méndez Vigo debió solicitar entonces el reingreso al ejército.

Pero aún hemos podido conseguir alguna otra documentación biográfica sobre nuestro personaje. A partir de noviembre de 1926 los militares sancionados por los sucesos de septiembre fueron incorporándose de nuevo a sus puestos anteriores. Durante la II República el estamento militar experimentó profundas reestructuraciones, lo que provocó el descontento de parte de los integrantes del cuerpo. Al parecer Juan Méndez Vigo, de convicciones monárquicas, mantuvo posturas opuestas a los dictámenes del régimen republicano. En la documentación encontrada en registros históricos de combatientes, Méndez Vigo aparece en listas de militares desafectos que estuvieron presos en la Prisión Central de San Miguel de los Reyes, en Valencia, un penal en el que el régimen republicano concentró a militares sospechosos de conspiración y a presos políticos ². Debió salir de la prisión en un intercambio de presos entre los dos bandos de la guerra propiciado por Cruz Roja.

Al producirse el fallido golpe de Estado de julio de 1936 que provocaría la Guerra Civil -o, con más seguridad, al abandonar la prisión-, nuestro militar protagonista debió sumarse a las filas del ejército del bando nacional en el que, dada su experiencia militar, iría escalando posiciones en la jerarquía militar del ejército de Franco. Según las crónicas se convirtió en militar de confianza del general Andrés Saliquet Zumeta, general que llegó a estar al mando del denominado Ejército del Centro; al mando de este general ejerció como ayudante de campo, un puesto de coordinación directa y de carácter estratégico dentro del cuartel general del ejército.

El mando de este general Saliquet consolidaría su carrera militar alcanzando el grado de Teniente Coronel de Artillería, cargo que ostentaba cuando, al parecer de forma inesperada, le sobrevino la muerte el día 10 de septiembre de 1943 cuando contaba tan sólo con 44 años, tal como puede conocerse a través de la prensa de aquellos días.


A lo largo de su carrera militar, además de ir ascendiendo hasta el puesto de Teniente Coronel de Artillería, recibió algunos reconocimientos honoríficos: su cautiverio en la zona republicana, como hemos indicado, le valió la Medalla de Sufrimientos por la Patria, una condecoración militar que se solía otorgar a militares heridos, confinados o hechos prisioneros en territorio enemigo. Además recibió la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, una condecoración militar con la que se premiaba la constancia en el servicio y la conducta impecable de oficiales de las fuerzas armadas y de la Guardia Civil.


Medalla al Sufrimiento por la Patria
(Prisioneros de Guerra)


Cruz de la Orden de San Hermenegildo
Fuente: Wikipedia

De su vida familiar apenas hemos tenido conocimiento de que Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo estuvo casado con María de la O Fernández-Durán y Queralt (1898-1991), hija de la Marquesa viuda de Perales, pero no tenemos constancia de que tuvieran descendencia, por lo que con él se acabó su linaje directo.

Dos curiosidades finales: a través de la página Todocolección (https://www.todocoleccion.net/) hemos podido conocer la firma de Juan Méndez Vigo, en un documento de 1940 que él firma acreditando la licencia de un Teniente de su Regimiento (llamado Juan Antonio Zuazu Garnica).

Y, por otra parte, indicar que Juan Méndez Vigo y Méndez Vigo, el protagonista de la entrada es pariente cercano de un conocido exministro y exdiplomático: Íñigo Méndez de Vigo y Montojo, que fue Ministro de Educación, Cultura y Deporte entre 2015 y 2018 y portavoz del Gobierno de Mariano Rajoy entre 2016 y 2018. En concreto, el padre de nuestro protagonista Juan Méndez Vigo y el bisabuelo del exministro Íñigo Méndez de Vigo eran hermanos, por lo tanto, Juan Méndez Vigo era primo hermano del abuelo del ministro y, por lo tanto, Juan era tío abuelo segundo de Íñigo Méndez de Vigo.


Exministro Íñigo Méndez de Vigo
Fuente: Wikipedia


NOTAS:

¹ Los documentos utilizados para acreditar la presencia en Hervás de Juan Méndez Vigo pueden consultarse en:  Archivo Municipal de Hervás: Correspondencia – 1926. Legajo 45.

² Prisión Central de San Miguel de los Reyes. Relación nominal de los individuos recluidos en esta prisión durante el dominio marxista con expresión de Fechas de Altas y Bajas y Autoridades que decretaron su ingreso y salida; cuyos antecedentes han sido obtenidos de un Libro Índice archivado en estas oficinas, no existiendo antecedentes que los que expresa esta relación. Consultado en https://buscar.combatientes.es/

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NOTA: El texto de esta entrada en el blog TRASUNTOS DE HERVÁS no ha sido nunca publicado. La propiedad intelectual de dicho texto pertenece, por tanto, al autor del blog (Pedro-Emilio López Calvelo) -pedroemilio100@hotmail.com-. 

La reproducción total o parcial de este texto en alguna publicación o cartel deberá hacer constar con claridad su autoría, así como la referencia de la publicación en que hubiera sido previamente difundida por su autor. Su uso comercial queda supeditado a la expresa autorización del autor. 


lunes, 24 de agosto de 2026

1988: LA I FERIA DE MUESTRAS DEL VALLE DEL AMBROZ

1988: LA I FERIA DE MUESTRAS DEL VALLE DEL AMBROZ

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En el año 1988 se celebró en Hervás un acontecimiento que, lamentablemente y a pesar de las intenciones iniciales, no tuvo continuidad en el tiempo: una primera Feria de Muestras del Valle del Ambroz. A conocer su desarrollo y las circunstancias que favorecieron su celebración dedicaremos esta entrada de nuestro blog.

La I Muestra de Ferias del Valle del Ambroz se celebró en agosto de 1988, hace 38 años, en concreto se celebró los días 13 a 15 de agosto. Y nació, según manifestaron los organizadores en la memoria final, con “el deseo de dar a conocer los productos elaborados por la pequeña y mediana empresa de Hervás y su comarca” ¹.

La finalidad expresa, según los mismo organizadores, era la de “conseguir potenciar a corto, medio y largo plazo una mejor comercialización de los mismos, buscando nuevas vías de mercado y publicidad adecuada, tan necesaria en esta época, para la venta de cualquier producto artesana o manufacturado”. 

Se pretendía, además, evitar la desaparición, manteniendo su actividad, de determinadas actividades artesanales que se consideraba que estaban, en aquellos momentos, en vías de desaparición en la comarca ya que sus producciones eran a pequeña escala, pero se consideraba que, más allá de su aportación económica, eran representativas de las tradiciones de la zona.

Igualmente, se quería propiciar un relanzamiento del sector artesano del Valle del Ambroz, promoviendo la unión artesana del valle mediante la creación de un consorcio de artesanos que no sólo promoviera las producciones, si no que, además, lograra una implicación de las autoridades locales, provinciales y regionales en este apoyo al sector artesanal de la comarca.

La idea de la realización de esta Feria de Muestras partió del Ayuntamiento de Hervás, liderado en aquel momento por el alcalde Juan Ramón Ferreira, tras haber realizado un sondeo previo con los artesanos e industriales, que fueron quienes propusieron la fecha de los días 13 a 15 de agosto para su realización.

El lugar elegido para llevar a cabo la feria fue el Colegio Público Stmo. Cristo de la Salud, ubicado aún en la plaza de González Fiori, frente a las Casas Consistoriales de Hervás. Se utilizaron las aulas del centro, generalmente divididas en dos espacios de unos 30 m², para ubicar los stands; de la misma forma, se acomodó el vestíbulo y el patio del recreo del colegio para que pudieran tener cabida los 32 expositores que se inscribieron, representativos de una gran variedad de actividades y productos elaborados en el conjunto del Valle del Ambroz: muebles, tonelería, cestería, mimbre, cerámica, piel, etc. (como curiosidad, se puede apreciar que en varias de las fotografías de stands que se verán más abajo, aparece la fotografía de los reyes anteriores y el crucifijo de las aulas).

Como detalle añadido, indicar que el cartel anunciador y el diseño de díptico de mano fueron realizados por Miguel Ángel Bejarano, estupendo dibujante y editor que colaboró en numerosas publicaciones con el Ayuntamiento de Hervás.



Díptico de mano: cartel de la Feria y distribución de los expositores

Al acto de inauguración (y posterior rueda de prensa) del día 13 de agosto acudió el presidente de la Diputación Provincial de Cáceres, Manuel Veiga, además de las autoridades locales, los alcaldes de todas las localidades del Valle del Ambroz y otras personalidades. 



La distribución de los expositores en las aulas y pasillos del piso bajo, del primer piso y del patio del recreo puede apreciarse en la fotografía del programa de mano que incluimos un poco más arriba. 



Se consideró que esta Feria de Muestras tuvo un notable éxito, que sorprendió a expositores y organizadores, siendo unas 20.000 personas las que se acercaron a Hervás a presenciar sus stands, procedentes no sólo de Hervás y el Valle del Ambroz, sino también de la provincia de Salamanca.

Según el informe final elaborado por el Ayuntamiento, la Feria de Muestras del Valle del Ambroz de 1998 generó unos gastos totales de 2.238.358 pesetas, distribuidas en los siguientes conceptos: 


En el concepto de Publicidad se incluía tanto la realizada en radio (SER, Antena 3, Radio Plasencia, …), como en prensa (muy especialmente en el periódico Extremadura, aunque también en el HOY), cartelería, megafonía, y otros gastos de promoción. En el concepto de Personal se incluía la contratación de azafatas, limpieza, obreros, electricistas, …

Como curiosidad podemos indicar los precios de los stands fueron los siguientes:

     - Precio de stand (grande)                            30.000 ptas.

     - Precio de stand (pequeño-pasillos)           15.000 ptas.

El total del dinero aportado, por tanto, por los expositores ascendió a 800.000 ptas.; el resto de los gastos fue asumido conjuntamente por la Diputación Provincial de Cáceres y el Ayuntamiento de Hervás.

Serie de fotografías de los expositores de la Feria de Muestras del Valle del Ambroz:













Como se puede apreciar a través de todas estas imágenes, muchos de los negocios que expusieron sus productos en esta Feria de Muestras, muy especialmente los dedicados a productos de madera, ya no existen y, lamentablemente, forman ya parte de la historia económica de Hervás y el valle del Ambroz.

La prensa regional, no podía ser de otra manera puesto que los gastos se incluyeron en el presupuesto final, se hizo eco de la celebración de la Feria. Los recortes que se conservan en el dossier de Archivo no nos muestran las cabeceras de los periódicos -tampoco las fechas-, pero, sin duda, la mayoría de estas crónicas periodísticas corresponden al periódico Extremadura de Cáceres y sólo alguna (aparece anotado a mano) al periódico HOY de Badajoz.






Como ya hemos indicado, la celebración de la Feria de Muestras del Valle del Ambroz fue considerado como un éxito por parte del Ayuntamiento de Hervás como organizador de la misma. Pero también los comerciantes que participaron en ella mostraron su satisfacción por los resultados de la Feria. De hecho, una vez finalizada la misma, estos industriales y artesanos del valle del Ambroz emitieron un comunicado donde expresaban su satisfacción y la esperanza en el desarrollo de nuevas ferias en el futuro: 

"Los industriales y artesanos que hemos expuesto en la I Feria de Muestras Valle del Ambroz, Hervás, nos sentimos muy satisfechos y optimistas ya que nuestras ventas han sido muy cuantiosas y estamos seguros de haber encontrado nuevos clientes de todos los puntos de España.

Creemos que la fecha elegida ha sido la idónea ya que Hervás contaba estos días con más de quince mil personas, por lo que la asistencia a la Feria fue masiva. Esto no quiere decir que esta fecha no sea inamovible, pero sí que es buena para dar a conocer nuestros productos.

Esperamos que la corporación siga contando con nosotros para solucionar todo tipo de problemas y conocer mejor nuestras inquietudes para hacer resurgir nuestras industrias bien sean artesanas o no.

Pedimos a la Junta de Extremadura y a la Diputación Provincial de Cáceres que escuchen a la corporación porque estamos seguros que con su ayuda y nuestro apoyo conseguiremos algo grande para nuestra querida tierra".

Lamentablemente, como ya indicamos al inicio, esta feria no tuvo continuidad (o no tenemos constancia de que se celebraran otras en los años siguientes) y, como todos sabemos, las crisis económicas y la derivación de la economía hacia otros sectores (léase el turismo) hicieron que muchos de los negocios que expusieron en aquella Feria de Muestras no sobrevivieran, como en el pasado le ocurrió a la industria textil, y hoy, con nostalgia, debamos indicar que pertenecen ya a nuestra historia local.


¹ Toda la información (incluidas las imágenes) sobre la Feria de Muestras ha sido extraída del Archivo Municipal de Hervás. Memoria de la I Ferias de Muestras “Valle del Ambroz”. Hervás,  1988. Sin catalogar.

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NOTA: El texto de esta entrada en el blog TRASUNTOS DE HERVÁS II no ha sido nunca publicado. La propiedad intelectual de dicho texto pertenece, por tanto, al autor del blog (Pedro-Emilio López Calvelo) -pedroemilio100@hotmail.com-. A los autores citados en las Notas pertenece, respectivamente, la autoría de los textos entrecomillados: a ellos debe citarse en caso de utilización de su texto. 

La reproducción total o parcial de este texto en alguna publicación o cartel deberá hacer constar con claridad su autoría, así como la referencia de la publicación en que hubiera sido previamente difundida por su autor. Su uso comercial queda supeditado a la expresa autorización del autor.

jueves, 16 de julio de 2026

LA BIBLIOTECA POPULAR DEL MAESTRO AGUSTÍN MANZANO: ¿LA PRIMERA BIBLIOTECA PÚBLICA DE HERVÁS?

LA BIBLIOTECA POPULAR DEL MAESTRO AGUSTÍN MANZANO: ¿LA PRIMERA BIBLIOTECA PÚBLICA DE HERVÁS?

copyright@PedroEmilioLópezCalvelo

Trataremos en esta entrada un tema del que hemos tenido noticia recientemente: la dotación de una biblioteca popular al maestro de la escuela pública de Hervás, Agustín Manzano, en 1872. Por las formas y condiciones en que se hacían estas dotaciones es posible que estemos hablando de la que fue, o debió ser, la primera biblioteca pública de Hervás.

A partir de 1845, durante el gobierno en nuestro país de Isabel II, en época en que se alternaban en el poder gobiernos conservadores y liberales, y en plena etapa de influencia de las ideas ilustradas y del inicio de un proceso de renovación de la enseñanza, se empieza a hablar en los boletines de Instrucción Pública de la necesidad de la existencia de bibliotecas como un recurso pedagógico y de la necesidad de que las escuelas contaran con una pequeña biblioteca. Estas bibliotecas debían entenderse como una parte de la formación de los escolares, pero, también se pretendía que formara parte de la formación de la población adulta de los pueblos que, en general, estaban bastante abandonados culturalmente.

Pocos años después, en 1847, con Antonio Gil de Zárate como Ministro de Fomento (del que dependía la Instrucción Pública), se hablará de la necesidad de crear biblioteca populares como auxiliares de las escuelas rurales. Estas bibliotecas populares, ligadas a la escuela aunque no específicamente escolares, deberían estar al cuidado de un maestro.

La Ley de Instrucción Pública de 1857 (la conocida como Ley Moyano), que tanta influencia tuvo en la renovación y organización escolar en la segunda mitad del siglo XIX y varias décadas del siglo XX, no contempló específicamente la creación de bibliotecas escolares, sin embargo, siguió considerando a las bibliotecas populares como un eficaz instrumento para la alfabetización de la población en general. Por lo tanto, aunque no se crearon bibliotecas escolares propiamente dichas, a partir de esta ley sí se apostó por la creación de bibliotecas populares, en estrecha relación con la escuela.

Una Orden de 18 de septiembre de 1869, durante el conocido como Sexenio Revolucionario (1868-1874),  propiciará la creación de estas bibliotecas populares vinculadas a la primera enseñanza: se ordenará la creación de 20 bibliotecas populares en el país, dos por cada distrito universitario (debían ser sostenidas por Diputaciones Provinciales y Ayuntamientos) con la intención de ayudar a combatir el analfabetismo de la población española, y cuya sede debía ser la escuela y debían estar a cargo de un maestro encargado de su cuidado y de su gestión.

“[…] deben mirar con incansable celo por la propagación de la enseñanza en sus respectivas localidades, dejando al Gobierno la inspección general de la instrucción pública […] Pero si bien es obra de mucho tiempo y que exige inmensos gastos esta empresa, […] son tales los bienes que de ella han de resultar, que se hace necesario empezar cuanto antes y no descansar un sólo momento, seguros de que la constancia vence y arrolla los mayores obstáculos. Estas Bibliotecas han de suplir en España la falta de comunicaciones, de vida científica, artística y literaria, y de todos aquellos elementos que abundan en naciones más adelantadas, y que llevan la ilustración con muy diversos aspectos y motivos a los pueblos más apartados y de menos vecindario” ¹.


Imagen con algunos de los libros de la Biblioteca Popular

Tenemos, pues, las bibliotecas populares creadas en 1869 y con un objetivo definido: servir de ayuda pedagógica para completar las enseñanzas del alumnado de primera enseñanza (se incluirían textos, manuales y libros de lectura y consulta); pero, además, para el acceso a sus fondos de cualquier ciudadano y, muy específicamente, los habitantes del mundo rural, con la intención de crear hábitos de lectura y facilitar la toma de contacto directa con libros.

El trámite para la creación de las citadas 20 primeras bibliotecas populares será muy rápido. Entre septiembre y noviembre de 1869 se formaliza la concesión de todas ellas. Los distritos universitarios eran 10: Madrid, Barcelona, Sevilla, Salamanca, Valencia, Valladolid, Oviedo, Zaragoza, Santiago de Compostela y Granada. La provincia de Cáceres pertenecía al distrito universitario de Salamanca; en este distrito, como en los demás, se fundaron dos bibliotecas populares en esta primera concesión: Benavente (Zamora) y Valencia de Alcántara (Cáceres) -fue la concedida en sexto lugar el día 14 de octubre de 1869-.

El proceso para solicitar y conseguir una de estas bibliotecas populares era el siguiente:

- Cursar la solicitud al Ministerio de Fomento.

- Mantener un local adecuado a las necesidades de la biblioteca.

- Nombrar un bibliotecario (un maestro).

- Comprometerse a garantizar el acceso público y gratuito a los fondos de la biblioteca.

El Ministerio remitía un lote inicial que normalmente incluía entre 150 y 300 obras, seleccionadas entre manuales de agricultura, historia, ciencias, literatura, geografía y obras de divulgación.


Imagen con algunos de los libros de la Biblioteca Popular

El contenido de estas veinte primeras bibliotecas (y, en general, de las que se seguirán concediendo, incluida la de Hervás) organizado por secciones y el porcentaje aproximado que representaban en el total de las obras incluidas era el siguiente ²:

La procedencia de los fondos de estas bibliotecas era variada: una parte importante de los libros que se cederán a las bibliotecas populares procedían, sobre todo en los primeros años, de los fondos del extinguido Consejo de Instrucción pública (manuales, publicaciones oficiales, …), que desapareció al reorganizarse el Ministerio de Fomento tras la Revolución de 1868. También había libros procedentes de los fondos del propio Ministerio de Fomento y la Dirección General de Instrucción Pública. Además, el Ministerio realizó llamamientos para que particulares e instituciones participaran en el proyecto donando libros: este llamamiento tuvo una respuesta amplia entre editores, impresores, escritores y otros particulares variados -profesores universitarios, científicos, autores, etc.-. Estas donaciones eran agradecidas particularmente con una mención en la Gaceta de Madrid. Habría que sumar donaciones hechas por instituciones -públicas y privadas- y corporaciones diversas (reales academias, sociedades económicas de amigos del país, universidades, asociaciones culturales, etc.) y adquisiciones realizadas por el Ministerio para completar las colecciones con obras que se consideraran indispensables y no se hubieran obtenido por las otras vías (libros específicos de agricultura, industria, higiene, ciencias aplicadas, literatura clásica e infantil, moral, etc.).


Imagen con algunos de los libros de la Biblioteca Popular

El funcionamiento de estas Bibliotecas Populares fue siendo regulado mediante una serie de reglamentos e instrucciones publicados entre 1869 y 1871. Entre las características reguladas se incluía: 

- la gratitud del servicio y la apertura en horarios compatibles con las jornadas laborales,

- el préstamo domiciliario cuando fuese posible,

- la obligación de que el maestro encargado llevara un inventario y un control de los préstamos,

- la obligación del cuidado y conservación de fondos y la prohibición de sustituir o vender libros sin una autorización ministerial.


Imagen con algunos de los libros de la Biblioteca Popular

Como se ha indicado, el maestro debía actuar como bibliotecario y respondía personalmente de la custodia de la colección.

Conocido el origen y las características de estas bibliotecas populares, podemos acercarnos, en la medida en que tenemos datos, a la figura del maestro Agustín Manzano, el maestro que será responsable de la biblioteca popular de Hervás.

Y no ha sido fácil encontrar datos biográficos de este maestro que ejerció como maestro de instrucción primaria en Hervás unos treinta años, según hemos ido pudiendo encontrar en distintos documentos de archivo.

Agustín Manzano Calzada había nacido en la población de Gata el día 28 de agosto de 1834. No tenemos ninguna noticia de él hasta su llegada a Hervás en 1858. Estamos en los momentos en que se está produciendo, tras la aprobación de la Ley Moyano, ya citada, de 1857 la consolidación de un sistema educativo acorde con las ideas liberales de mediados del siglo XIX, muy particularmente, de la educación primaria. El pase de Faustino Castellano Rubio, un auténtico "pionero" del magisterio en Hervás, para ocupar la 1ª escuela de niños (después de acceder como maestro interino de la 2ª escuela de niños en 1856 había ocupado la plaza como titular de esta 2ª escuela -a Faustino Castellano le tiene dedicada Hervás una pequeña plaza en la que se ubica la Escuela Dominical-), le fue adjudicada por la Dirección General de Instrucción Pública la plaza de maestro de la 2ª escuela de niños de Hervás a Agustín Manzano a finales de agosto de 1858, que estaba dotada con 4.400 reales de vellón como salario anual. De esta plaza tomó posesión en el mes de noviembre:

"[...] le dio a conocer a los niños para que desde este acto le reconozcan, obedezcan u respeten como Maestro de la segunda escuela pública de niños de esta población y les exhortó al cumplimiento de las obligaciones que les imponga para su enseñanza, manifestando el Sr. Presidente que desde este acto queda expresado Sr. Maestro en posesión de mencionado cargo [...]" ³.

La escuela de Agustín Manzano, como la de Faustino Castellano y las escuelas de niñas que se fueron instaurando, estuvieron ubicadas en las estancias del antiguo convento de padres Trinitarios de Hervás, desamortizado en 1836 y cedido al Ayuntamiento de Hervás por la Junta Superior de ventas de Bienes Nacionales en 1842 (allí se instalaron algunas dependencias municipales -no todas-, la cárcel, las escuelas,...).


Niños saliendo de la escuela del Convento

Agustín Manzano encontró en Hervás algo más que trabajo: el día 25 de septiembre de 1860 contraía matrimonio en la iglesia de Santa María de Aguas Vivas con la hervasense Timotea Muñoz González, hija de Tomás y María. De este matrimonio nacerían sus hijos e hijas: Julia, Wenceslao, Pastora, Nicanora, Emilio y Amparo. El matrimonio vivió en la calle Larga, que a partir de 1879 pasó a llamarse calle del Relator González.

Hemos podido encontrar documentación que nos informa que, además de la enseñanza, Agustín Manzano desarrolló otras actividades económicas -siempre con domicilio en la calle Larga o Relator-, seguramente en compañía de su esposa Timotea, aunque es a su nombre al que aparecen las inscripciones de las cuotas de contribución industrial (cosa lógica en aquellos tiempos del siglo XIX):

- Entre 1871 y 1873 aparece a su nombre la contribución de un negocio de venta de aceite al por menor;

- A partir de 1873 hasta 1880 contribuye como "Mercader de cintas"; en 1881 aparece como "Vendedor de sedas, hilo, cintas y botones", y a partir de 1884 hasta 1888-1889 contribuye como regentador de un "Establecimiento de sedas al por menor". Con diferentes nombres entendemos que sería un establecimiento similar a lo que hoy denominaríamos como una Mercería.

A partir de 1890 ya no aparece registrado Agustín Manzano, ni ningún otro miembro de su familia, en los padrones de vecindad de Hervás. A través de consulta en Boletines Oficiales de la Provincia de Córdoba de 1891 y 1892, Agustín Manzano está optando a traslado de su plaza como maestro superior en Hervás, con salario de 1100 ptas. en esos momentos, a una plaza de maestro en Carpio o Baena (tras llevar 32-33 años de servicio). Pensamos que, finalmente, Agustín Manzano consiguió alguna de estas plazas y se trasladó con toda su familia a Andalucía donde finalizaría su trayectoria laboral lejos de Hervás.

Un aspecto más que debemos señalar de la actividad, en este caso profesional-intelectual de Agustín Manzano es que tuvo contactos con Vicente Paredes Guillén, un notable arquitecto, arqueólogo e historiador extremeño vinculado con Plasencia, para quien escribió unos estudios sobre Hervás y su historia que Paredes Guillén publicó en la Revista de Extremadura en el año 1907 ⁴.

Para consultar este estudio sobre Hervás, firmado por V. Paredes -aunque poco real y bastante alejado de los conocimientos historiográficos actuales-, se puede pinchar sobre la imagen:


Volviendo a la biblioteca popular asignada a la escuela de Hervás y a su maestro Agustín Manzano en 1872, debemos indicar que la concesión apareció reflejada en algunos medios de prensa. Tanto el periódico El Imparcial del 2 de septiembre, como La Iberia del día 3 de mismo mes:



Pero debemos indicar que no hemos podido encontrar ninguna documentación en el Archivo Municipal del proceso de solicitud por el maestro, la aprobación de la Junta Local de Educación Primaria, la gestión del Ayuntamiento, etc. Ello se debe a una circunstancia violenta que ocurrió en Hervás en 1873 y que mencionaremos lo más brevemente posible, aunque es una circunstancia bastante compleja. Debemos situarnos en el periodo 1868-1874, el denominado Sexenio Revolucionario. Pues bien, una Junta Revolucionaria que detentó el poder municipal durante escasos días decretó una suspensión de arbitrios municipales. Corporaciones municipales posteriores decretaron la invalidez de esta suspensión de arbitrios y quiso cobrar los impuestos al consumo atrasados, aprobando los presupuestos en que se hacía constar la obligación de estos pagos y preparando la documentación correspondiente. Esto provocó el descontento de aquellos que tenían que pagar los arbitrios y, como forma de mostrar su descontento, durante la noche del 15 de octubre de 1873 se produjo un asalto a las oficinas de la secretaría del Ayuntamiento (que en aquellos momentos estaban situadas en el llamado Consistorio Viejo, cerca de la iglesia de Santa María), en el que se produjo la ruptura de puertas y mobiliario y la desaparición de importante documentación de Ayuntamiento: entre la documentación desaparecida estuvieron las actas municipales y la documentación que hacía alusión al pago de los arbitrios. Por esta causa, en la actualidad no existen actas municipales de los plenos de Ayuntamiento de Hervás entre mediados de 1869 y finales de 1873... y ello nos impide conocer muchos de los hechos y actuaciones municipales durante este interesante periodo histórico. Y por eso no existe documentación sobre los trámites que se pudieron llevar a cabo desde el Ayuntamiento y la Junta Local de Enseñanza de Hervás para la solicitud de la biblioteca popular.


Imagen Edificio de la antigua Enfermería de la Biemparada,
hoy Casas Consistoriales de Hervás

Debemos añadir que la corporación municipal hervasense ya había comprado en 1872 el edificio de la enfermería de la Biemparada en que se encuentran las Casas Consistoriales actualmente, pero aún estaba ocupado sólo por el Juzgado y la Cárcel de Partido: los sucesos que hemos narrado obligaron a ocupar con rapidez las instalaciones municipales en dicho edificio de la enfermería.

Pero, en fin, la solicitud debió cursarse en regla y cumpliendo todos los trámites exigidos por la legislación y, como consecuencia, la biblioteca popular se concedió a Hervás y al maestro Agustín Manzano en los inicios del curso escolar de 1872.

El documento con la relación completa de los libros que compusieron esta primera biblioteca popular y, por ello, pública de Hervás, pueden consultarse en las páginas 4 y 5 de la Gaceta de Madrid (el antecedente del Boletín Oficial del Estado) del día 1 de septiembre de 1872 -pinchar sobre la imagen-:


El documento indica los siguiente:

MINISTERIO DE FOMENTO - Dirección General de Instrucción Pública. 

Esta Dirección general ha acordado destinar la colección de libros núm. 274 que ha de servir de base a una Biblioteca Popular a la Escuela de Instrucción Primaria que dirige en Hervás (Cáceres) D. Agustín Manzano. 

Madrid 20 de Enero de 1872. El Director General, Antonio Ferrer del Rio.

Lista de las obras a que se refiere la orden anterior.

Total: 155 obras, con 155 vols. y 22 hojas. 

Un resumen del contenido temático de este listado de obras puede apreciarse en el siguiente cuadro-resumen: 


... y debemos entender que, si se cumplió toda la normativa de uso de este fondo bibliográfico, esta biblioteca popular debió ser la PRIMERA BIBLIOTECA PÚBLICA DE HERVÁS.


NOTAS:

¹ Ministerio de Fomento. Instrucción Pública. Gaceta de Madrid. Año CCVIII. Num. 265. 22 de setiembre de 1869.

² Espinilla Herrarte, M. L.; De la Fuente González, M.A.; González Sánchez, J.L. (2003): Las bibliotecas populares: una ambiciosa iniciativa cultural de la I República. Revista Tabanque, nº 17; pp. 157-174.

³ Archivo Municipal de Hervás. Acta de Posesión. 10 de noviembre de 1858. Leg. 26, cap. 8.

⁴ Paredes Guillén, V (1907), «Hervás», Revista de Extremadura, IX, marzo 1907, pp. 97–106: 99.

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