LA COOPERATIVA DEL CAMPO DE HERVÁS: SUS ORÍGENES
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Dedicaremos esta entrada a contar los orígenes de un organismo conocido por todos los hervasenses y utilizado por muchos de ellos desde su creación y del que se han cumplido recientemente 70 años desde su formación: la Cooperativa del Campo de Hervás, organismo del que, por otra parte, hemos encontrado poca documentación archivística, cosa lógica ya que, al ser un organismo autónomo, debe contar con sus propios archivos donde guarde la documentación que ha ido generando desde los primeros momentos de su creación.
Para contextualizar la creación de nuestra Cooperativa del Campo se hace necesario, en nuestra opinión, hacer una breve reseña de los orígenes del cooperativismo agrario en nuestro país y en nuestra región, y con ello empezaremos nuestra exposición.
En su origen más remoto, las cooperativas agrarias en nuestro país surgen en la segunda mitad del siglo XIX: la crisis de precios agrícolas, el endeudamiento de muchos pequeños campesinos y los cambios en los mercados internacionales como consecuencia del proceso de industrialización estuvieron en la base de su nacimiento. El antecedente más lejano de estas cooperativas agrarias serían las sociedades y mutualidades de socorros y los primeros sindicatos agrícolas, que se verían favorecidos por la Ley de Asociaciones de 1887 y se verían consolidadas jurídicamente a partir de 1906 con la aprobación de la Ley de Sindicatos Agrícolas.
Por tanto, las primeras cooperativas agrarias propiamente dichas en España aparecen en la década de 1890, vinculadas a pequeños propietarios y arrendatarios que necesitaban abaratar costes productivos, llevar a cabo la compra en común de medios productivos y la comercialización conjunta y defensa de precios, el acceso a créditos agrícolas, etc.
En nuestra región, el cooperativismo agrario se va a desarrollar un tanto más tardíamente debido al latifundismo predominante en la región y se fija en el primer tercio del siglo XX. Durante el periodo de la II República, la reforma agraria de 1932 y la Ley de Cooperativas de 1935 trataron de impulsar este tipo de asociacionismo, pero la inestabilidad política del periodo limitó mucho su asentamiento. El desarrollo del cooperativismo agrario se va a desarrollar, de forma masiva, durante el primer franquismo: la Ley de Cooperación de 1942, y su posterior reglamentación, fomentaron el cooperativismo agrario tutelado por el Estado y las Hermandades Sindicales (que surgieron en la España como organizaciones verticales de desarrollo y control social y económico en el mundo rural, integrando a propietarios, jornaleros y pequeños cultivadores en un modelo corporativista).
En el norte de la provincia de Cáceres se fueron creando cooperativas ligadas a producciones específicas (aceituna, vino, cereza, ganadería, ...). Estas cooperativas iban encaminadas a la defensa de aspectos clave en el desarrollo agrario de los municipios: compra colectiva de insumos ("conjunto de bienes empleados en la producción de otros bienes", según definición de la RAE, que incluye materias primas, herramientas, maquinarias, etc.), almacenamiento y venta conjunta para defender precios y acceder a mercados lejanos, etc. (era, de paso, una forma de controlar el mercado negro, en épocas de autarquía, por parte del Estado). Se considera a la Sociedad Cooperativa del Valle del Jerte, fundada inicialmente en Navaconcejo en 1937, como una de las más antiguas de Extremadura.
Una vez indicado el contexto histórico del momento, nos centraremos en el origen de la Cooperativa del Campo de Hervás.
Hemos conocido la fecha exacta de la creación de la
Cooperativa del Campo de Hervás, y otros datos interesantes, a través del libro
de Ventura Ginarte: Hervás. Su historia, su tierra, su gente, en cuya página
58 se indica:
“1955.- El 17 de octubre se
funda en Hervás la SOCIEDAD COOPERATIVA LIMITADA DEL CAMPO. Los socios
fundadores fueron 21, siendo en la actualidad 556 -el libro se publicó en
1991-.
Los frutos que se
comercializaban son: cerezas, aceitunas de mesa, ciruelas, frambuesas, peras,
castañas y patatas.
Los mercados principales a los
que van destinados son: Madrid, San Sebastián, Bilbao, Vitoria, Santander,
Asturias, Valencia, Burgos, Valladolid, Salamanca y Galicia.
Además, tienen para los socios un servicio de molino de piensos, una almazara para la fabricación de aceite y una báscula para camiones de 60.000 kilogramos” ¹.
Como
vemos, Ventura Ginarte aportaba, además, información sobre el nº de socios de
la cooperativa, los productos con los que se comercializaba y los mercados a
los que se dirigían los productos.
En
la Revista de Ferias y Fiestas de 1956 apareció por primera vez un anuncio
publicitario de la Cooperativa de Campo y por él podemos saber que,
inicialmente, estaba ubicada en la calle Pizarro, en el nº 21 (si no ha habido cambios en la numeración de la calle, es el mismo local donde ha estado funcionado hasta hace poco el bar El Picaporte).
Recientemente cayó en nuestras manos un ejemplar de los estatutos con los que empezó a funcionar la Cooperativa del Campo de Hervás en 1955 y que nos permite ampliar la información sobre los orígenes de la misma. Se trata de un libreto de pequeño formato, con 40 páginas, en las que, a través de un total de 79 artículos, organizados en 12 capítulos, se hacen constar las normas que regirían el funcionamiento, fines y organización de la cooperativa.
Los Estatutos de la Cooperativa del Campo de Hervás tenían la estructura que aparece reseñada en el siguiente cuadro:
Con intención de no extendernos demasiado, expondremos algunos particulares de estos Estatutos:
En el Capítulo I, al comenzar, se informa que el nombre será el de Cooperativa del Campo de Hervás, vinculada con la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos de la población. Y se informa de las secciones de que constará la cooperativa, cada una con sus fines concretos, pero encaminados todos a la defensa de los bienes de los asociados, y el fomento de su expansión y crecimiento, su prestigio y su crédito, subordinándolos a los intereses de la economía nacional, de acuerdo con los postulados nacional sindicalistas del Estado e inspirados por los principios de justicia social católica. Las secciones eran:
- Sección de Suministros.
- Sección de Ventas.
- Sección de Transformación.
El domicilio social que aparece indicado estaba ubicado en la plaza de Hernán Cortés nº 3 (desconocemos si, por lo que aparece en el anuncio de la Rev. de Ferias, hubo un cambio de ubicación o una duplicidad: domicilio social en plaza Hernán Cortés y almacén en calle Pizarro).
Respecto de los socios, en el artículo 7 se indica que podrán serlo aquellas personas mayores de 21 años, pertenecientes a la Hermandad Sindical de Hervás, con nacionalidad española, y con el pleno goce de sus derechos políticos y sociales. Se establecen, además, una serie de derechos y deberes de los socios.
En cuanto al capital social, se establece que cada socio debía hacer una aportación inicial obligatoria de 100 pesetas (pago en el acto de ingreso o en plazos). Igualmente se establecía la posibilidad de añadir una aportación voluntaria de 50 pesetas (percibiendo un interés máximo del 3% anual). En caso de ingresos por exceso de percepción y margen de previsión, se establecía que serían destinados ciertos porcentajes al fondo de Obras Sociales y al fondo de Reservas.
Por lo que se refiere al régimen de la Cooperativa (gobierno, gestión y administración) se establecían:
- Una Junta General
- Una Junta Rectora
- Un Consejo de Vigilancia
A la organización y funciones de cada uno de estos órganos de la cooperativa se dedica en los estatutos un capítulo completo (capítulos V a VII).
La Junta General estaba formada por la totalidad de los socios y podía ser ordinaria y extraordinaria. La Junta General Ordinaria debía reunirse una vez al año y era el órgano de la expresión de la voluntad de los socios; la Junta General Extraordinaria debía reunirse a petición de los socios.
La Junta Rectora era el órgano de gestión y representación, por delegación de la Junta General, de la Cooperativa. Constaba de los siguientes miembros:
- Un Presidente o Jefe
- Un Secretario
- Un Tesorero
- Cinco Vocales
Todos estos cargos eran nombrados en Junta General y tenían una vigencia de dos años. Debían reunirse, al menos, una vez al mes y siempre que lo demandara el Presidente o lo solicitaran cuatro de sus miembros. Los acuerdos de esta Junta Rectora se realizaban por mayoría de votos (teniendo el Presidente el voto de calidad en caso de empate). Se establecía, también, una Comisión Permanente para resolver casos de urgencia y formada por el Presidente, Secretario, Tesorero y dos vocales.
También podían establecerse comisiones especiales de Compras y Distribución, de Ventas y de Transformación para un mejor cumplimiento de los fines de la Cooperativa... y se establecía una larga lista de competencias de esta Junta Rectora.
Finalmente, el Consejo de Vigilancia era el órgano de inspección y control "que será nombrada por la Obra Sindical Cooperación del Grado Superior" ². Este Consejo de Vigilancia estaba formado por tres miembros de la Cooperativa a propuesta de la Junta Rectora.
El capítulo VIII desarrolla las atribuciones de cada uno de los miembros de la Junta Rectora.
El capítulo IX y X especifican diferentes funciones de las comisiones de Compra y Distribución, de Ventas y de Transformación. También se indican los libros que, para el registro de la actividad de la cooperativa, debían existir:
- Libro Registro de Socios
- Libro de Actas
- Libro Matriz de Aportaciones Obligatorias
- Libro Matriz de Aportaciones Voluntarias
- Libros de movimiento de Almacén y de registro de Ventas
- Libro de las secciones de Suministros, Ventas y Transformación
- Libros corrientes de Contabilidad, Diario, Mayor, Caja y Auxiliares que se precisaran.
El capítulo XI está dedicado a la disolución de la Cooperativa.
Y, finalmente, el capítulo XII está específicamente dedicado a la actividad del denominado Grupo de Frutas: "Todo afiliado cuidará, bajo su estricta responsabilidad, de que la fruta de su procedencia se seleccione y envase con todo cuidado y esmero, y su transporte al almacén de la Cooperativa se haga con antelación a la hora fijada de dicho Almacén"; "Todo afiliado queda obligado a no transportar, depositar y menos vender sus frutas a otros sitios o almacenes que no sean el lugar habilitado por la Cooperativa del Campo a tal efecto" ³.
Estos estatutos, presentados para su aprobación, están fechados el día 13 de septiembre de 1955. Y se hace constar que la Junta Rectora estaba formado por los siguientes miembros de la Cooperativa:
* Presidente: Emilio García Gutiérrez
* Secretario: Antonio Blázquez Domínguez
* Tesorero: José González Alderete
* Vocales: Ángel Acera Hernández
Desiderio Flores Blanco
Antonio Martín Martín
Ángel Hernández Barragán
Hilario Campos Sánchez
En este documento de estatutos se añaden dos certificaciones:
- una de la Delegación Provincial de Sindicatos de Cáceres dando su visto bueno a la composición de la Junta Rectora, firmada el 17 de octubre del mismo 1955.
- una final de la Dirección General de Previsión del Ministerio de Trabajo, dando por aprobados los Estatutos presentados y la inscripción de este Reglamento de la Cooperativa del Campo de Hervás en el Registro General de Cooperativas del Ministerio de Trabajo con el número: 6894. Este documento está fechado el 26 de noviembre de 1955.
Suponemos que estos estatutos rigieron el funcionamiento de la Cooperativa durante una buena cantidad de años; en 1987 se aprobó una nueva Ley General de Cooperativas, lo que debió conllevar una reordenación del sistema cooperativo nacional y, seguramente, una renovación de los estatutos de las cooperativas.
La única documentación de archivo encontrada sobre la Cooperativa del Campo es un expediente abierto sobre la solicitud de licencia para la construcción del edificio que, aun actualmente, alberga las instalaciones de dicha cooperativa.
En este sencillo documento, fechado en enero de 1963 y que consta tan sólo de la solicitud y unos planos, el entonces presidente de la Cooperativa, Antonio Hernández Herrera, solicita al Ayuntamiento licencia para la construcción del edificio que albergaría las instalaciones de la cooperativa ⁴.
En la Revista de Ferias y Fiestas de 1965 ya aparece reseñada la nueva dirección de la Cooperativa, por lo que debemos suponer que en el verano de dicho 1965 ya estaba operativo el edificio que, aún hoy, alberga las instalaciones de la Cooperativa del Campo de Hervás.
Aún podemos aportar alguna información complementaria de estos inicios de la Cooperativa del Campo y de sus primeros años de funcionamiento encontrada en medios de prensa.
En un amplio artículo de 19 de octubre de 1995 en el periódico HOY, el corresponsal, el ya citado en otras entradas de este blog Santos Sánchez González, se extiende en detalles sobre las actividades de la Cooperativa del Campo de Hervás, reseñando las opiniones de algunos de los gerentes de la misma en dicho 1995:
"[...] avalar la importancia agrícola de Hervás y de su cooperativa del campo, fundada en 1955 en un primer local de la calle Pizarro, para pasar a este actual hace ya 32 años. Amplio edificio de unos 1000 metros cuadrados, ubicado en una de las entradas del pueblo, en la avenida de Gabriel y Galán.
El objetivo de esta cooperativa es defender el producto de los agricultores asociados, que cuenta con 226, de los cuales 60 son mujeres y un buen número de jóvenes menores de 32 años, evitando el intermediario, que para nada le importa el futuro y la inversiones en el campo.
´Nosotros, conscientes del fuerte peso de la agricultura y ganadería del Valle del Ambroz -comenta Cirilo Parra, presidente de esta cooperativa- somos una de las primeras empresas de Hervás, invirtiendo en mantener nuestras instalaciones en condiciones óptimas para defender nuestro modo de vida´".
¹ Ginarte González, V. (1991): Hervás: su historia, su tierra, su gente. Graf. Zenit. S.A.L., pag. 58.
² Estatutos de la Cooperativa del Campo de Hervás. Imprenta La Victoria, Plasencia 1961. Cap. VII, art. 59, pag. 23.



















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